LA DIETA Y LAS CARIES DENTALES
Los dentistas conocen desde hace tiempo la conexión entre la buena salud oral y la buena nutrición. Durante años, la Asociación Dental Americana ha recomendado que los niños y los adultos limiten el consumo de alimentos y bebidas entre comidas y, si tienen que tomar refrigerios, que le den preferencia a los alimentos nutritivos según los ha identificado el Departamento de Agricultura de los EU, (USDA por sus siglas en inglés), en las guías de alimentos.
Visualice el cuerpo humano como una máquina compleja que necesita atención diaria si se quiere que funcione bien. Sin ejercicio y sin una dieta balanceada, no recibe el combustible necesario para funcionar con eficacia o eficiencia. Y, puede disminuir la capacidad para protegerse contra una enfermedad o una infección.
Los alimentos que escogemos como combustible generalmente afectan nuestra salud en general, incluyendo los dientes y las encías. Los expertos en salud y nutrición recomiendan que se siga la Pirámide Guía de Alimentos del USDA.
EL AZÚCAR Y LAS CARIES DENTALES
Los patrones de alimentación y los alimentos escogidos por los niños y los adolescentes son factores importantes que afectan la rapidez con que los jóvenes pueden desarrollar caries dentales. La razón es una película pegajosa de bacterias, llamada “placa”, que se forma constantemente en los dientes y las encías. Cada vez que las bacterias entran en contacto con azúcar o almidón en la boca, producen ácido, que ataca los dientes por 20 minutos o más. Con el tiempo, esto puede tener como resultado el desarrollo de caries dentales.
Las guías alimentarias del USDA aconsejan a los consumidores a limitar el consumo de las bebidas y los alimentos altos en azúcares añadidas que pueden desplazar los alimentos saludables en su dieta diaria. La agencia identifica los refrescos (sodas) como la mayor fuente de azúcares. Los norteamericanos se bebieron más de 53 galones de refrescos –por persona—en el año 2000. Esta cantidad sobrepasó todas las otras bebidas, incluyendo la leche, la cerveza, el café y el agua. Una de cada cuatro bebidas que se consumen en los Estados Unidos hoy día es un refresco, y está claro que los refrescos han desplazado las bebidas nutritivas de la dieta.
¿Sabía usted que algunos refrescos no de dieta contienen hasta 11 cucharaditas de azúcar por porción? A pesar de que hay pocos estudios reportados en la literatura científica que evalúen específicamente el rol de los refrescos en el desarrollo de las caries dentales, un aumento en el azúcar en la dieta aumenta el riesgo de caries. De acuerdo con los estudios publicados, hay una asociación positiva entre el consumo, especialmente el alto consumo, de refrescos con azúcar y el riesgo de desarrollar caries dentales.
Muchos de los refrescos contienen ácido fosfórico y ácido cítrico. La exposición prolongada a los ácidos puede hacerle daño permanente a los dientes al producir la condición llamada “erosión”, o la pérdida de los tejidos duros de la superficie de los dientes. Está ampliamente aceptado que el ácido en los alimentos
y las bebidas juegan un papel importante en el desarrollo de la erosión del esmalte. Los refrescos de dieta dependen de endulzantes no-nutritivos en vez de azúcar. También son acídicos y pueden aumentar el riesgo de erosión en el esmalte, aunque las investigaciones sobre el rol de los refrescos y la erosión son preliminares.
PARA GANAR LA BATALLA CONTRA LA PLACA DENTAL
Hay cosas que usted puede hacer para derrotar la placa. Limite lo que come y bebe entre comidas y, cuando tome refrigerios, déle preferencia a los alimentos nutritivos.
Tenga presente los efectos del consumo frecuente de las bebidas con alto contenido de azúcar y de los refrigerios no-nutritivos. Cepíllese dos veces al día, use el hilo dental o limpiador interdental una vez al día, y visite al dentista regularmente para recibir chequeos dentales.